dissabte, 16 de març del 2019


EL proper mes d´abril comentarem el llibre
Pequeñas Virtudes de Natalia Ginzburg

Las pequeñas virtudes


                    
“Somos adultos porque tenemos a nuestras espaldas la muda presencia de las personas muertas”
   
Las pequeñas virtudes de la autora italiana Natalia Ginzburg es un pequeño libro muy, muy grandeOnce relatos. Once bofetadas de realidad. Escrito desde el corazón, son historias a medio camino entre la literatura y el periodismo que llegan al corazón. A veces habla de la guerra. Otras, de su pueblo. También habla de la educación. Y de un amigo poeta que murió. Sobrio. Delicado. Filosófico.
Las pequeñas virtudes está escrito con una clarividencia que pasma. Construido a través de frases breves, con expresiones sencillas, cala (quizá, no hay duda, esa es la mejor manera de escribir). Puro Natalia Ginzburg. Escritos durante veinte años, de 1944 a 1962, ves crecer a la autora, perder cosas, hacerse mayor, perder más cosas, muchas, amigos, un marido, perder todas las cosas menos una, su oficio, el de escribir. Es un libro pequeño, que se lee en nada, dos ratos, pero se queda en la cabeza, pesa.
“Mi orden y mi desorden está llenos de pesar, de remordimientos, de sentimientos complejos”
Lees la primera página y te atrapa su voz clara, sincera. Es como si cada una de sus palabras arrumara, se abriera hueco a codazos dentro de tu cabeza, y ahí se queda, como si fuera una nana que nunca se termina aunque alrededor lo que suenen sean las bombas, edificios en ruinas, los ruidos de las tripas que llevan mucho sin comer. Leo una minuciosa descripción de Londres y, sin saber muy bien por qué, los ojos se me llenan de lágrimas porque así es este libro, melancólico y triste como una ciudad abandonada, quizá las ciudades que a mí más me gustan del mundo.

Natalia escribe sobre su oficio que es también el mío (escribir) y no puedo evitar reconocerme en su relato. En cómo habla de doloroso proceso de crear personajes. De como ella siempre escribía como si fuera un hombre para alejarse lo más posible. De cómo escribir te acompaña en cada una de tus vidas, eso no cambia. Y me la imagino menuda, escribiendo bajo la luz de una lámpara en su cocina y pienso que aquello que escribió como un bálsamo para ella misma hoy me llega a mí con la fuerza de las palabras que no se marchitan ni envejecen.
Ay. Qué libro tan triste. Como un día gris de octubre. Como la lluvia durante una semana de junio. Tiene una escritura sencilla, pero la leo y pienso en aquello que leí una vez no sé donde y es que “las cosas que más nos llegan son las de verdad”. Pueden ser imperfectas, pero las hace bellas su verdad. Sin máscaras, adjetivos o rizos. No es bello aquello que se escribe pensando en lo bonito que puede sonar sino aquello que se escribe y es capaz de meterte los dedos y arrancarte el corazón con el menor número de golpes (palabras). Y ella, Natalia, lo hace. Cuando habla de su pueblo (ay, ese relato, el primero, es desgarrador: los ves caminar bajo la nieve, en ese tiempo que, sin saberlo, era el mejor de una vida mientras esperaba que llegara lo siguiente, ay), o el retrato que hace de su amigo el poeta, esa manera tan caótica y efímera de afrontar la vida (el Librero de los ojos verdes me dijo que era Cesare Pavese) o cuando habla de Londres, en ese relato afilado, preciso y triste como la niebla que nunca se va de una ciudad en invierno.
Natalia Ginzburg

NaFallecimiento
7 de octubre de 1991 Ver y modificar los datos en Wikidata (75 años)
Roma, Italia Ver y modificar los datos en Wikidata
Lugar de sepultura
Campo Verano, Italia Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad
Italiana Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión
Partido político
·         Partido Comunista Italiano Ver y modificar los datos en Wikidata
Padres
Lidia Tanzi y Giuseppe Levi
Cónyuge
·         Leone Ginzburg (1938-1944)
·         Gabriele Baldini (1950-1969) Ver y modificar los datos en Wikidata
Hijos
·         Carlo Ginzburg Ver y modificar los datos en Wikidata
Educada en
·         Universidad de Turín Ver y modificar los datos en Wikidata
Ocupación
Cargos ocupados
·         Diputado de la República Italiana Ver y modificar los datos en Wikidata
Alessandra Tornimparte Ver y modificar los datos en Wikidata
Miembro de
Distinciones
·         Fellow of the American Academy of Arts and Sciences
·         Premio Bagutta
·         Premio Charles Veillon en lengua italiana (1952)
·         Premio Strega (1963) Ver y modificar los datos en Wikidata

Natalia Levi, conocida como Natalia Ginzburg por el apellido de su primer marido (Palermo14 de julio de 1916— Roma7 de octubre de 1991), fue una novelista, ensayista, dramaturga y política italiana.
Hija de Giuseppe Levi y Lidia Tanzi, nació en Palermo en el seno de una familia acomodada de origen triestino, pero buena parte de su vida la pasó en Turín, adonde su padre, profesor universitario de anatomía, fue trasladado en 1919, cuando ella tenía tres años. Tanto él como sus hermanos fueron apresados y procesados por sus ideas antifascistas. Su madre era hija de un abogado socialista. Hija de un librepensador (además, la familia paterna era judía) y de una mujer de educación católica, tuvo una formación laica: ninguno de ellos eran practicantes. La enseñanza media la hizo en el instituto Alfieri.
En 1933 publicó su primer cuento, I bambini (Los niños), en la revista Solaria.
Cinco años más tarde se casó con Leone Ginzburg, un intelectual antifascista de origen ruso y profesor de literatura rusa que había estado en la cárcel en 1934 y 1936 por sus ideas. El matrimonio se relaciona con los intelectuales antifascistas turineses, especialmente con los relacionados con la editorial Einaudi, de la que Leone Ginzburg era cofundador desde 1933. Mantendrán gran amistad con Cesare Pavese y con Carlo Levi, entre otros.
En 1940 el matrimonio se muda a Pizzoli, un pueblo de los Abruzos, donde su marido había sido desterrado por el gobierno de Mussolini y en el que permanecerá hasta 1943. Con él tendrá tres hijos: Carlo (Turín, 15.04.1939), futuro famoso historiador, Andrea (Turín, 09.04.1940) y Alessandra (Pizzoli, 20.03.1943).
Con el seudónimo de Alessandra Tornimparte publicó en 1942 su primera novela, El camino que va a la ciudad, que reeditará en 1945 ya con su firma definitiva, Natalia Ginzburg.
Después del comienzo de la deportación sistemática de los judíos, y tras varias vicisitudes, su marido fue detenido y torturado hasta la muerte en la cárcel de Regina Coeli de Roma, en 1944.
Natalia Ginzburg, poco después de liberada ese mismo año, llega en octubre a Roma, donde comienza a trabajar en Einaudi, la editorial donde publicará sus novelas. En otoño del año siguiente regresó a Turín, adonde habían ya retornado sus padres y sus hijos, quienes durante los meses de la ocupación alemana se habían refugiado en Toscana.
En 1947 aparece su segunda novela È stato cosí, con la que gana el premio Tempo. Se trata de un libro desesperado, violento y lleno de tristeza. La tristeza se combinará en sus obras posteriores con una original comicidad.
Se casa en 1950 con el profesor universitario Gabriele Baldini, especialista en literatura inglesa que fue director del Instituto Italiano de Cultura en Londres. El matrimonio tendrá dos hijos: Susanna (04.09.1954–15.7.2002) y Antonio (06.01.1959–03.03.1960).
En 1952 publica Todos nuestros ayeres; cinco años más tarde salen el libro de cuentos Valentino (premio Viareggio) y la novela Sagitario; y en 1961 lanza su importante novela Las palabras de la noche, que en 2003 será llevada al cine por el español Salvador García Ruiz con el título de Las voces de la noche.
Natalia Levi gana luego el prestigioso premio Strega, en 1963, con Léxico familiar, novela autobiográfica con la que consiguió también un gran éxito de ventas. Ese mismo año hizo su único papel en el cine, en la película de Pier Paolo PasoliniEl Evangelio según San Mateo, en la que interpretó a María de Betania.
En 1969 muere su segundo marido. Ella continúa con su escritura, cada vez más interesada en el microcosmos de las relaciones familiares: Querido Miguel (1973), Familia (1977), otra novela epistolar La ciudad y la casa (1984), y un libro inclasificable y extenso, La famiglia Manzoni (1983), sobre la esfera doméstica del gran escritor italiano.
Al mismo tiempo, después de la muerte de Baldini, Natalia Ginzburg, como la mayoría de los intelectuales de izquierdaitalianos de aquella época, comienza a participar cada vez más activamente en política y en 1983 es elegida diputada del Parlamento por el Partido Comunista Italiano.           Otras facetas en las que destacó fue como autora de comedias teatrales y traductora: entre las primeras, destacan Ti ho sposato per allegria (1970) o Paese di mare(1972). Sus traducciones más celebradas son las que realizó del francés (Marcel ProustGustave Flaubert y Maupassant).
Murió en Roma la noche de 6 al 7 de octubre de 1991. Su obra apareció en Einaudi, editorial de Turín con la que tuvo lazos amistosos y de asesoramiento a lo largo de toda su vida. Numerosas polémicas cívicas, recogidas en ensayos, pudo canalizarlas finalmente con su participación en el Parlamento durante sus últimos 

Narrativa y ensayo[editar]        La strada che va in città, novela corta, 1942 — El camino que va a la ciudad, trad. de Arantxa Iturrioz, Bassarai, 1997, ISBN 978-84-89852-02-0È stato così, novela corta, 1947

·         Tutti i nostri ieri, novela, 1952 — Todos nuestros ayeres, Compañía General Fabril Editora, 1962 (Nuestros ayeres, Círculo de Lectores, 1996, ISBN 978-84-226-5977-8)
·         Valentino, novela corta, 1957
·         Sagittario, novela corta, 1957 — Sagitario, Espasa-Calpe, 2002, ISBN 978-84-670-0138-9
·         Le voci della sera, novela corta, 1961 — Las palabras de la noche, Pre-Textos, 2001, ISBN 978-84-8191-399-6
·         Le piccole virtù, ensayo, 1962 — Las pequeñas virtudes, trad. Jesús López Pacheco, Alianza, 1966; Las pequeñas virtudes, trad. Celia Filipetto, Acantilado, 2002, ISBN 978-84-95359-66-7
·         Lessico famigliare, novela, 1963 — Léxico familiar, trad. Mercedes Corral, Trieste, 1989; Ed. del Bronce, 1998; con pról. de Elvira Lindo, Círculo de Lectores, 2005; con pról. de Flavia Company, Lumen, Barcelona, 2007, ISBN 978-84-264-1600-1; con pról. de Elena Medel, Lumen, 2016
·         Mai devi domandarmi, ensayo, 1970 — Nunca me preguntes, trad.: Jaume Fuster, Dopesa, 1974, ISBN 978-84-7235-188-2
·         Caro Michele, novela, 1973 — Querido Miguel, Ediciones Librerías Fausto, 1974 (trad. Carmen Martín Gaite, Acantilado, 2003, ISBN 978-84-96136-09-0)
·         Famiglia, 1977, con dos novelas cortas, la de ese título y Borghesia — Familia, trad.: Mario Merlino, Alfaguara, Madrid, 1982, ISBN 978-84-204-2606-8
·         La famiglia Manzoni, biografía literaria, 1983
·         La città e la casa, 1984 — La ciudad y la casa, trad. Mercedes Corral Corral, Debate, 2003, ISBN 978-84-8306-548-8
·         Non posiamo saperlo, saggi 1973-1990, 2001, ensayos — No podemos saberlo
·         Familias, Lumen, Barcelona, 2008; contiene tres novelas cortas: El camino que va a la ciudadFamilia y Burguesía
·         Ensayos, Lumen, Barcelona, 2009, ISBN 9788426417138 Con prólogo de Flavia Company, contiene dos libros: Nunca me preguntes y No podemos saberloextractos en Google Books
·         Serena Cruz o la vera giustizia, ensayo, 1990 — Serena Cruz o la verdadera justicia, Acantilado, 2010, ISBN 9788492649297
·         Antón Chéjov. Vida a través de las letras, trad. Celia Filipetto, Acantilado, 2006, ISBN 9788496489493

Teatro[editar]



Ti ho sposato per allegria, 1965                      
·         L'inserzione, noviembre de 1965
·         L'intervista, noviembre 1965
·         Fragola e panna, octubre de 1966
·         La segretaria, abril de 1967
·         Paese di mare, junio de 1968
·         La porta sbagliata, diciembre de 1968
·         Dialogo, mayo de 1970
·         La parrucca, enero de 1971
·         La poltrona, abril de 1985
Il cormora

dilluns, 18 de febrer del 2019


El proper mes de mars comentarem el llibre,
L´art de portar gavardina… de Sergui Pamies.
 L'art de portar gavardina' de Sergi Pàmies: en la frontera de la poesía

El escritor impresiona en estos cuentos por su capacidad de observación y expresión
Vicenç Pagès Jordà
·         Sergi Pàmies
En términos estadísticos, el ciclo vital de un prosista empieza por el cuento, prosigue con la novela y culmina en la no ficción: como si los textos breves fueran solo un entrenamiento, como si el interés por la realidad aumentara en la etapa final. Sergi Pàmies siguió ese patrón en los dos primeros libros de cuentos, y también en las tres novelas que publicó entre 1990 y 1995. A partir de entonces, sin embargo, abandonó la narración larga y ha publicado seis recopilaciones más de cuentos -aparte de las ‘Confessions d’un culer defectuós’ de hace dos años.
La narrativa de Sergi Pàmies se caracteriza por la síntesis precisa y la lucidez moral. Aunque su mirada está llena de compasión, la forma en la que se expresa es de una frialdad quirúrgica. Su estilo es el resultado de esta paradoja, que puede conducir a una comicidad no reñida con la reflexión. La manera en que  Pàmies contempla el mundo, a sí mismo y a los que le rodean recuerda el  ‘regard eloigné’ que recomendaba Lévi-Strauss. Si toda literatura tiene un interés antropológico, en el caso de Pàmies este interés aumenta en cada libro, como si fuera uno de los precipitados de la experiencia.
En los primeros cuentos, un viejo podía alquilar sus recuerdos, o un perfume podía tener unos efectos afrodisíacos tan irresistibles que el que lo llevara acabase, hastiado, metiéndose en un contenedor de basura. Poco a poco, sin embargo, los protagonistas han ido pareciéndose al autor. Los últimos cuentos se centran en la pérdida de los padres, la separación de la pareja o el alejamiento de los hijos. Notario del malestar, Pàmies no se recrea en la magnitud de las heridas sino que extrae de ellas una sabiduría triste e implacable que lo convierte en uno de nuestros mejores narradores.
El libro ‘Si menges una llimona sense fer ganyotes’ (2006) incluía un cuento que se iniciaba con un hombre con ganas de llorar pero que se contenía hasta las últimas líneas. En ‘L’art de portar gabardina’, uno de los protagonistas empieza llorando y acaba fingiendo una risa. En ‘La bicicleta estàtica’ (2010), el narrador desarrollaba una hipótesis singular: había sido engendrado cuando sus padres acababan de ver ‘Las noches de Cabiria’, de Fellini. En el libro que Pàmies acaba de publicar, el narrador del cuento más largo rechaza esta hipótesis y confiesa que de pequeño pensaba que era el hijo de Jorge Semprún, a quien la madre del autor había tratado, y con quien el padre había tenido, en el exilio, relaciones tensas por razones ideológicas.
Como en las recopilaciones anteriores, los mejores cuentos son los que incorporan una carga autobiográfica. No por chisme, sino más bien porque el autor ha tenido tiempo de desarrollar y plasmar vivencias con una sensibilidad realzada por el oficio (los cuentos más personales no están escritos en primera persona, pero el punto de vista es el mismo). En cuanto a los cuentos metaliterarios, narran vivencias de un escritor, por lo que se pueden entender como una forma de autoficción.
Al margen del componente de verdad, tan sobrevalorado en las obras de ficción, lo que impresiona de los cuentos de Pàmies es la capacidad de observación y, sobre todo, de expresión, que los sitúan en la frontera de la poesía. Especialista en ciclos de destrucción y en la evolución de las cicatrices, el autor también cultiva el aforismo: "La paternidad es un noventa por ciento de improvisación y un diez por ciento de pánico."
Sergi Pàmies i López, més conegut com a Sergi Pàmies i Bertran o simplement Sergi Pàmies, (París26 de gener de 1960) és un narrador,[1] articulista de La Vanguardia,[2] traductor[3] i crític de televisió català.[4] És fill de la també escriptora Teresa Pàmies i del polític Gregorio López Raimundo.[5]
Fins que va fer onze anys, Pàmies va créixer a Gennevilliers, una zona amb forta població immigrant a la zona metropolitana de París. Aleshores, el retorn dels seus pares a Barcelona va fer que aprengués el català, que esdevindria la seva llengua literària. Entre el 1979 i el 1989 va treballar com a comptable, feina que va deixar per dedicar-se a l'escriptura tres anys després de la publicació del seu primer llibre, T'hauria de caure la cara de vergonya (1986), publicat amb Quaderns Crema.[6] Els reculls de contes Si menges una llimona sense fer ganyotes (2006) i La bicicleta estàtica (2010) es van situar durant setmanes al capdamunt de les llistes de més venuts.[7]
Els seus contes i novel·les han estat traduïts a set llengües,[8] entre les quals l'alemany, l'anglès, el castellà, el francès, i el japonès. Al català, ha traduït obres de Guillaume ApollinaireAgota Kristof, Jean-Philippe Toussaint, Daniel Pennac i Amélie Nothomb, d'aquesta darrera gairebé totes les seves obres també al castellà.[5][9]Actualment col·labora als programes Els matins de TV38 al dia de 8tv i a La Vanguardia. Ha col·laborat a Catalunya Ràdio i a RAC1.[10]
El 19 de desembre del 2013 el jurat del Premi Internacional de Periodisme Manuel Vázquez Montalbán, en la vessant esportiva, va anunciar que li concedia el guardó.[11]
Reculls de contens   T'hauria de caure la cara de vergonyaQuaderns Crema1986
                                        InfeccióQuaderns Crema1987ISBN 978-84-7727-006-5
·         La gran novel·la sobre BarcelonaQuaderns Crema1999
·         L'últim llibre de Sergi PàmiesQuaderns Crema2000 Si menges una llimona sense fer ganyotesQuaderns Crema2006ISBN 978-84-7727-452-0
Novel·les[modifica]          La primera pedraQuaderns Crema1990ISBN 978-84-7727-060-7
· Confessions d'u